Browse By

Policía y Guardia Civil enfrentadas de nuevo por la búsqueda de Marta del Castillo

Foto: El Mundo

Esta es la lamentable situación que se pone de manifiesto, una vez más, con las discrepancias públicas que se están produciendo entre la Policía y la Guardia Civil en las actuaciones que deben llevarse a cabo en la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo en la dársena del Guadalquivir. Respecto a ello manifestamos desde la Agrupación reformista de Policías (ARP) lo siguiente:

1º. La competencia territorial en este asunto según la Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad es de la Policía Nacional.

2º. Los GEO de la Policía Nacional están suficientemente capacitados para realizar esa búsqueda en la dársena del río Guadalquivir no siendo preciso que la lleven a cabo GEAS de la Guardia Civil. Si la zona a rastrear fuese en el mar o en cuevas submarinas serían los GEAS los más capacitados para hacerlo, pero esa no es la situación.

3º. La Policía Nacional debería haber contado con la Guardia Civil y sus GEAS para realizar la búsqueda con sónar sin necesidad de recurrir a los buques de la Armada. Y debería haber contado también con los bomberos de Sevilla, que conocen el río porque han rescatado cadáveres del mismo, entrenan en sus aguas y conocen el fondo de la dársena y las características de su lodo marino mejor que nadie. Pero la colaboración entre Policía Nacional y Guardia Civil dista mucho de la realidad por culpa de mandos y responsables políticos preocupados más de sus posibles éxitos y recompensas que del mejor desarrollo de un servicio a la ciudadanía. Es incalculable la pérdida de efectividad en la lucha contra el crimen basada en la falta de coordinación y voluntad de colaboración entre ambos cuerpos. En muchas de las ocasiones la colaboración nace de la amistad entre distintos funcionarios de dichos cuerpos que aún con toda la buena disposición deben sortear los intereses y obstáculos de mandos ineptos que sólo miran por su carrera ajenos a la operatividad real.

4º. La Guardia Civil en este caso ha hecho pública una discrepancia en este asunto sin atender al conducto reglamentario. Escrito a su Director General, de ahí al Secretario de Estado y éste reúne a los responsables de uno y otro Cuerpo para resolver la situación. Hace tiempo que la Guardia Civil no atiende a esos conductos y denuncia a la Policía, públicamente o en organismos internacionales, como hizo en fechas recientes el general responsable de inmigración ante organismos europeos sobre una discrepancia en Frontex. En el caso que nos ocupa, el viernes 17 de febrero la Guardia Civil presentó en el río Guadalquivir un robot con el que van a buscar el cuerpo o evidencias que ayuden a saber qué pasó en la desaparición de Manuela Chavero como forma de aparecer relacionados con la búsqueda de Marta (“contraprogramación” al más puro estilo televisivo); el sábado, mientras los buques de la Armada rastreaban el río el helicóptero de la Guardia Civil pasó dos veces en vuelo casi rasante sobre las aguas.

Y hoy aparece en un medio de información local que la Guardia Civil califica de “paripé” la búsqueda de Marta. Siguiendo dicho guión quizás mañana debamos asistir a una disputa en el aire sobre las aguas del Guadalquivir de los helicópteros de Policía y Guardia Civil.

Desde ARP nos preguntamos, ¿quién debe poner freno a esta situación?

5º. La Guardia Civil lleva años empeñada en convertirse en el cuerpo de seguridad del Estado español y tratando de atribuir a la Policía una función auxiliar. No existe un país europeo ni democrático donde el cuerpo de seguridad sea militar. La Guardia Civil tiene abandonado el territorio que le asigna la Ley Orgánica 2/86 (ciudades y pueblos de menos de 30.000 habitantes) y acumula hombres en especialidades y grandes ciudades para hacer competencia a la Policía Nacional. La Guardia Civil tiene sus propios asuntos sin atender o resolver (en materia de desapariciones, los casos de Manuela Chavero y Diana Quer, por citar los de más eco mediático recientes) donde quizás les podría venir bien el trabajo más cualificado de la Policía Nacional y su especialidad de Policía Científica cuyo concurso no han requerido.

6º. Los máximos responsables políticos del Ministerio llevan años sin aclarar estos conflictos y los mandos de la Policía llevan años sometidos a caprichos políticos sin defender la profesionalidad de sus miembros y dejando que la Guardia Civil campee a sus anchas. En ARP nos tememos que puede ser una estrategia desde el Gobierno de potenciación del cuerpo de la Guardia Civil que con su carácter militar y siendo sus miembros de base poseedores de menos derechos sería más interesante para su control y utilización sin cortapisas. De esta situación retrógrada resulta especialmente perjudicada la ciudadanía y sus derechos. Por ello desde ARP en nuestro documento de “Dieciséis razones para un nuevo modelo de Seguridad estatal” la última propuesta versa sobre la necesidad de creación de un único Cuerpo Estatal que se nutra de ambos cuerpos, siendo de naturaleza civil y que se acabe de este modo con toda la problemática existente.

Dos cuerpos de seguridad del Estado enfrentados permanentemente para cuyos máximos responsables profesionales lo más importante no es servir a la ciudadanía sino conseguir cuotas de competencias y poder que supongan mayor proyección profesional y dinero no es asumible en un país avanzado y serio. Y todo ello inmerso en una estrategia en la cual la Policía Nacional que es el cuerpo policial de naturaleza civil que siempre estuvo en el primer lugar como institución más querida por los/as españoles/as quede relegado en segundo lugar tras la Guardia Civil que es un cuerpo policial de naturaleza militar, como así queda demostrado en los últimos boletines del CIS.


There is no ads to display, Please add some

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *