Acceder a información y obtener respuestas rápidas cada vez es más fácil. ¿Esto nos resta interés por aprender?
Yo creo que no, precisamente es al revés. Los niños tienen mucha información alrededor y esto estimula su interés y sus ganas de aprender. El exceso de información lo que sí genera es dispersión.

¿Cómo podemos abordar esta dispersión?
Este es uno de los nuevos roles del docente. Su trabajo pasa por ayudar a nuestros alumnos a gestionar esta información, a estructurarla, a discernirla, etc.

¿Esta dispersión frena el avance normal de las clases?
Hemos entrado en una espiral por lograr unos niveles de resultados académicos, que hace que nos obcequemos en alcanzarlos. Yo creo que el alumno se ha de sentir aceptado, apoyado y motivado para acercarse al aprendizaje. Esto es lo más importante. Por más horas de matemática y lengua que hagamos, si el alumno no tiene una actitud abierta hacia ellas no lograremos que haya un aprendizaje real.

¿Crees que los alumnos no están suficientemente motivados?
En las investigaciones que llevamos a cabo vemos como la actitud y la motivación es fundamental. Nosotros debemos crear espacios para que los alumnos puedan engancharse a este aprendizaje. A veces es mejor dedicar un buen rato en trabajar la motivación del alumno y su actitud y luego dedicarnos a la materia y contenidos que debamos trabajar curricularmente. Así lograremos que el resto de tiempo de clase absorba los conocimientos de forma satisfactoria y profunda.

¿A qué atribuyes esta actitud de los niños y niñas?
Antes el alumno se sentía muy acompañado por la familia, había una redes naturales que le hacían sentir seguro. Hoy en día, por idiosincrasia de nuestra sociedad, el niño a veces se siente más vulnerable. Su resiliencia ante las dificultades del aprendizaje está disminuyendo. Los niños necesitan sentir que el profesor les dedica una mirada especial. Debemos ser exigentes con los aprendizajes,  pero si no hay una preparación de las relaciones humanas entre maestro y alumno,  el aprendizaje se complica.

¿El papel del profesor se ha desdibujado?
Nuestro papel ha cambiado. Hay un rechazo clarísimo hacia la autoridad y se está modificando nuestro panorama de trabajo. Debemos redefinir nuestro rol. La formación cada vez se sitúa más en un entorno virtual, pero si esta virtualidad no tiene un acompañamiento que motiva, que sabe ver las dificultades de cada uno no funcionará. Hemos dejado de ser los protagonistas en el aula, ahora lo son los alumnos. Los docentes debemos ser más humildes, y acompañar al alumno según sus necesidades.

Y las tutorías, ¿Qué papel juegan?
Todo el mundo sabe que el papel del tutor es fundamental, pero nadie apuesta por ello. Las relaciones humanas en el aula son clave. Que los alumnos sean conscientes de que tienen un apoyo que les guía hace que se impliquen más en su aprendizaje. La fórmula es muy clara: Competencias = (habilidades + conocimientos + capacidades ) actitud elevado al cuadrado.

Y los profesores, ¿están motivados?
Yo creo que hay una parte que no está motivada, pero es una minoría. La mayoría de docentes creen en lo que hacen, son personas con ganas, pero que tocan con los pies en el suelo, es decir, que no se engañan. Saben que no hay un reconocimiento, que su papel no es fácil y sienten que su capacidad de influencia no es toda la que ellos desearían.

¿Cómo se les puede ayudar?
Una de las cosas que nos hace falta es el soporte emocional a los docentes que puede venir en forma de grupos de soporte, de coaching a docentes, etc. Pero llegar a los 65 años siendo docente con ilusión pasa por entender tus capacidades de influencia en el aula y superar las contrariedades con los alumnos, los padres, la administración.

Las TIC proponen unas dinámicas de relación entre los alumnos y hacia el profesor muy diferentes a las que estábamos acostumbrados. ¿cómo las valoras?
A mi al principio me costaba mucho lo de la tecnología en el aula, pero ahora pienso que es un gran avance, que nos permiten tener información al momento, herramientas y posibilidades que hasta ahora eran imposibles, poderte relacionar con personas a distancia, etc.

¿Y no se resienten las relaciones humanas con ello?
No, porque de una manera u otra, las personas siempre acabamos relacionándonos entre nosotros y desarrollamos nuestra sociabilidad.

¿Qué tres pautas crees que son clave para un profesor en el aula?
¡¿Tres?! Son muy pocas. Te daré las que para mi son imprescindibles.

Adelante…
La primera es trabajar la vinculación con todos los alumnos, es decir, reconocer a cada alumno, poderlo mirar desde una mirada apreciativa, poder ver que tiene un pequeño potencial, ver que las conductas disfuncionales tienen un sentido para él, etc . Si yo puedo instaurar esta mirada las relaciones en el aula cambian.

La segunda…
Tener claro cuales son los límites que yo aceptaré en el aula. Cuando yo entro en el aula el alumno debe percibir que es lo que yo acepto y lo que no. Y también debo tener claro que pasa cuando las normas no se cumplen. Tener límites claros aporta seguridad en el alumno y en el aula.

¿Y por último?
Poder establecer relaciones tutoriales con un proyecto de trabajo, con un significado. Es importante que cada tutor sepa que quiere traspasar a los alumnos: si quiere trabajar las habilidades sociales, o la gestión emocional, o la democracia con una mirada de implicación personal.

Acerca del autor

Tiching

Tiching es la red educativa escolar para encontrar, compartir y gestionar todo aquello relacionado con la educación. ¡Más de 600.000 personas ya se han unido!

Comentarios (1)

Deja un comentario

(*) Campos obligatorios